7 hacks psicológicos para aumentar tus reservas

Igual lo de hack psicológico suena un poco a peli de miedo.

Vamos a aclararlo.

Me refiero a los también conocidos como gatillos mentales; es decir: esos estímulos que crean una reacción en nuestro cerebro e influyen a la hora de tomar una decisión.

Son una herramienta básica en el copywriting turístico dado que nos ayuda a reforzar los mensajes que presentamos y a acelerar la decisión de compra.

Debemos recordar que a través del copy lo que pretendemos es ayudar a los clientes a tomar la mejor decisión a la hora de reservar sus vacaciones.

Por eso, cualquier estrategia de marketing turístico debe partir siempre siempre siempre de un buen producto y un servicio excelente.

Si no, cruzaremos esa línea que separa la persuasión del engaño.

Y en esa liga, la del engaño, nosotros no jugamos, ¿verdad?

Pues vamos a ver esos gatillos.

Honestidad

Siguiendo con lo que venimos hablando, eso de ir haciendo falsas promesas y triquiñuelas para que parezca lo que no es nunca es buena idea.

La honestidad es fundamental en cualquier ámbito de la vida y mucho más cuando estamos hablando de establecer relaciones a largo plazo con los clientes que nos lleven a su fidelización.

Garantía

En los últimos meses hemos aprendido que los planes pueden verse trastocados en cuestión de horas, ¡de minutos!

Así que ofrecer una garantía a tu cliente, aunque sea mínima, le va a ayudar a decidirse a reservar.

¿Por qué?

Muy sencillo: porque derriba la principal objeción que todos los viajeros tienen ahora mismo a la hora de reservar: ¿y qué pasa si al final no puedo viajar por restricciones?

Especificidad

O sea, que cuantos más detalles des sobre tus servicios e instalaciones, mucho mejor.

Ya sabes que en turismo jugamos con la famosa intangibilidad en contra, por lo que ofrecer mucha información echa una buena mano para generar esa confianza que buscamos.

Qué incluye, qué no incluye, cómo es, qué beneficios ofrece… No tengas miedo a dar detalles; tu cliente te lo agradecerá.

Instantaneidad

Cuanto menos hagas esperar al cliente, más contento de haberte elegido va a estar.

Es así: cada vez estamos más acostumbrados a realizar una compra o una reserva y recibir el paquete al cabo de muy pocos días.

En turismo no podemos mandar la estancia en nuestro hotel por correo, pero sí que podemos hacer que llegue la confirmación por reserva vía email de manera instantánea, por ejemplo.

Lo mismo ocurre con las solicitudes y dudas que te lleguen a través del servicio al cliente: debes contestarlas en el plazo de tiempo más corto posible.

Porque tenlo claro: si tienen que esperar mucho… se van a preguntar a la competencia.

Curiosidad

¡Ay! Cómo nos pica cuando nos dejan intuyendo que hay algo más (¡y muy bueno!) que no quieren contarnos de momento.

Nuestro sector es como una fábrica de la felicidad y parte de su magia se debe a esas pequeñas y grandes sorpresas (agradables, se entiende) que los viajeros reciben y que hacen elevar exponencialmente su nivel de satisfacción.

En el proceso de la reserva puedes usar la curiosidad en los títulos y en la descripción de tus servicios, por ejemplo.

¡Ah! Y lo más importante de esta historia: cumple con las expectativas.

Si no, el cliente se sentirá terriblemente decepcionado.

Dificultad

Partimos de la premisa de que si el cliente no entiende lo que estás vendiendo es imposible que haga una reserva.

Debes allanar todo lo posible el camino para que vaya paseando cómodamente por la web (o el soporte que utilices) y entienda de manera rápida qué le ofreces y cómo tiene que hacer la reserva.

Si el texto está lleno de florituras, palabras vacías que no aportan nada, metáforas rebuscadas y encima para reservar necesitas un máster… olvídate de las reservas.

Simplifica lo máximo posible cada rincón de tu empresa y traslada esa simplicidad a todos tus mensajes.

Escasez

Debo admitir que este gatillo mental está un poco manido en nuestro sector.

Se usa mucho en el momento de seleccionar un servicio durante el proceso de reserva. Así, de repente y sin avisar sale por algún lado un pop up que nos avisa que quedan solo 2 habitaciones disponibles o que hay 12 personas mirando este servicio.

Si me preguntas mi opinión personal te diré que creo que eso ya no cuela.

Estamos ante un cliente hiperexperto acostumbrado a que (en Internet) no es oro todo lo que reluce.

Es mejor darle una vuelta y utilizar la escasez únicamente cuando hay una disponibilidad limitada real: con ofertas, servicios exclusivos o en temporada alta.

Como ves, hay unas cuantas herramientas de las que puedes echar mano a la hora de escribir textos que te ayuden a mejorar la reserva de tus servicios.

¿Has probado ya alguno de ellos?

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