Turismo en República Dominicana: huyendo del modelo de todo incluido

República Dominicana es un destino turístico conocido mundialmente por su ya consolidado turismo de sol, playa y hoteles con todo incluido, especialmente de las regiones de Punta Cana —Bávaro, Romana—, Bayahíbe, Boca Chica y Juan Dolio.

Desde hace pocos años se está identificando un creciente interés de los visitantes por conocer el país más allá de sus puntos turísticos, su patrimonio natural y cultural. Aunque la práctica más extendida es la de la excursión de un día para conocer atractivos como Isla Saona o Ciudad Colonial, ya en el 2017 se identificó un mayor interés por los viajes multidestino, en los que hasta un 80% de las personas que visitaron reservas naturales del país eran extranjeras.

El principal reto se centra actualmente en encontrar las vías de aprovechamiento de la diversificación de la oferta turística y el creciente interés por otros atractivos del país para que otros destinos de la isla atraigan parte de la actividad turística y así dinamizar la iniciativa empresarial local en zonas menos desarrolladas.

Este es el caso de la Región de Enriquillo, al sur de la isla, una de las zonas menos desarrolladas y a la vez más bellas de República Dominicana. Esta región está formada por las provincias de Barahona, Bahoruco, Independencia y Pedernales. A su vez, linda con el país vecino, Haiti, y que ofrece innumerables atractivos naturales y culturales.

Durante mi viaje en el mes de noviembre del pasado 2018 tuve ocasión de conocer algunos de los principales potenciales que esta parte de la isla posee para desarrollar una actividad económica alrededor del turismo. Sus playas vírgenes y paradisíacas no tienen nada que envidiar a las de otras zonas de la isla y un entorno selvático que esconde ríos, saltos de agua y vida salvaje conforman una perfecta combinación para el desarrollo del turismo.

En este viaje pude conocer, entre otros puntos, la ciudad de Barahona, costera y bulliciosa, una de las ciudades más importantes de la isla, perfecto campamento base para conocer la región. Desde ahí se puede comenzar una ruta por la carretera costera hacia Bahía de las Águilas, dirección Haití. En el camino atraviesas por los balnearios de la playa de San Rafael y Los Patos, ambos de recomendable visita. A lo largo de la ruta se pueden también visitar talleres de Larimar, mineral de gran belleza con el que trabajan las artesanías locales.

En la zona existen diferentes iniciativas turísticas impulsadas por agricultores, artesanos y guías turísticos locales que ofrecen rutas por el interior en vehículos 4×4. Los alojamientos son pequeños, con pocas habitaciones y de muy diferentes niveles de calidad.

Nuevos modelos turísticos

En la ruta que une Barahona con Los Patos, visitamos un nuevo desarrollo turístico, aún al estilo occidental pero con inversiones locales y con intención de no ser un todo incluido más, llamado Perla del Sur. Aunque el aspecto de la información que nos ofrecieron, además de la que está disponible en su web, pudiera dar la impresión de ser demasiado, digamos, ostentosa, el proyecto pretende captar un turismo más inclusivo y que deje un impacto positivo en la zona.

También este proyecto podría ayudar a motivar a las iniciativas locales a enfocar sus servicios al turismo internacional y a subir de nivel la calidad de la oferta en general.

Oferta complementaria e iniciativas locales

Hacia el interior, dirección al lago Enriquillo, que da nombre a toda la región, nos dirigimos a la ciudad de Neiba, en una ruta que nos hará cruzar muchos campos de caña de azúcar y sus bateyes, comunidades de agricultores que se establecieron alrededor de la industria azucarera. En el camino, antes de entrar en Neiba, nos toparemos con el balneario Las Marias, ideal para refrescarnos en las aguas procedentes de las montañas y tomar algo antes de volver a la carretera.

Unos kilómetros después entramos en Neiba, capital de Bahoruco, actualmente reconocida por sus esfuerzos encaminados en lanzar la industria de la uva. Una de las capitales menos desarrolladas del país, donde sin embargo florecen muchas iniciativas locales en diversos sectores. Nosotros nos reunimos con empresarios y asociaciones de la zona relacionados con la actividad turística.

Representantes de iniciativas turísticas, Neiba.

La mayor parte de las iniciativas se centran en la actividad de guías turísticos, servicios de guía para actividades muy tematizadas: rutas en motocicleta, rutas en la naturaleza o rutas culturales. Su principal inquietud es vertebrar la actividad turística en la región para poner el destino en valor y, en particular, cada una de las propuestas locales. Como hablamos durante el encuentro con estos empresarios, éste es uno de los principales retos en cualquier destino turístico, especialmente en su fase de concepción.

En conclusión, la unión de una conciencia de destino, el florecimiento de oferta complementaria de valor y la tracción de la población local por crear una oferta turística más atractiva que el tradicional turismo del todo incluido, permitirá que ciertas zonas de la isla desarrollen un modelo turístico más inclusivo y, por qué no decirlo, de más valor que otros modelos.

Seguiremos dando buena cuenta de las novedades que vayan surgiendo alrededor de este apasionante proyecto, en el que esperamos y deseamos seguir colaborando durante 2019.

Lago Enriquillo, República Dominicana.
Lago Enriquillo, República Dominicana.
Lago Enriquillo, República Dominicana.
Balneario Los Patos, República Dominicana

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