Booking.com acaba de publicar sus Travel Predictions 2027 y, más allá de algunas tendencias llamativas, los datos dibujan un cambio interesante en el comportamiento del viajero: el destino pierde parte de su protagonismo frente a cuestiones como el estado de ánimo, la personalización, el presupuesto o incluso las personas con las que se comparte el viaje.
El estudio, elaborado a partir de las respuestas de más de 28.000 viajeros de 32 mercados, entre ellos 1.013 residentes en España, identifica nueve tendencias que Booking.com considera que marcarán los viajes durante 2027.
Y algunas cifras merecen bastante más atención que el nombre escogido para cada tendencia.
El 81% elegiría destino según cómo quiere sentirse
Probablemente sea uno de los datos con mayores implicaciones para hoteles y destinos.
El 81% de los viajeros afirma que elegiría un destino principalmente en función de cómo quiere sentirse y no tanto por el lugar concreto al que quiere viajar. Además, un 76% utilizaría una herramienta capaz de recomendar destinos basándose en su estado emocional o estado de ánimo.
El dato encaja con una evolución que llevamos tiempo observando en la búsqueda turística. El usuario ya no tiene necesariamente decidido un destino cuando comienza a planificar el viaje.
Puede querer desconectar, dormir mejor, practicar deporte, viajar solo, comer bien o simplemente encontrar un lugar tranquilo.
Para hoteles y destinos, esto introduce un cambio importante: competir únicamente por búsquedas geográficas puede resultar cada vez más insuficiente. También será necesario entender qué necesidad, intención o estado emocional puede resolver cada producto turístico.
Un 77% quiere hacer algo que no encaja con su forma habitual de viajar
Booking.com denomina Plot Twist Trip a otra de las tendencias identificadas para 2027.
El 77% de los viajeros estaría interesado en realizar un viaje específicamente para hacer algo completamente diferente a lo habitual en él. Un 36% reconoce además que le gustaría sorprender a familiares y amigos con su elección.
Detrás del dato hay algo más interesante que la búsqueda de experiencias extravagantes.
La segmentación tradicional del cliente turístico puede empezar a quedarse corta.
El mismo viajero que un año busca un resort de playa puede querer realizar una escapada deportiva, alojarse en un hotel rural o visitar un destino cultural al siguiente. Los históricos continúan siendo fundamentales para entender la demanda, pero quizá expliquen cada vez menos por sí solos la próxima decisión del cliente.
El presupuesto empieza incluso a decidir con quién viajamos
La economía también aparece con fuerza en las predicciones.
El 50% de los viajeros ha reconsiderado alguna vez a quién invitar a un viaje debido a diferencias en la forma de gastar, mientras que un 38% reconoce haber eliminado directamente a alguien del grupo por este motivo.
Entre quienes tienen hijos, además, un 61% estaría interesado en viajar sin ellos para poder gastar más en sí mismos.
Son cifras curiosas, pero también reflejan hasta qué punto el precio condiciona decisiones que van mucho más allá de escoger entre dos hoteles.
El presupuesto determina duración, acompañantes, categoría de alojamiento, experiencias contratadas y, finalmente, el propio diseño del viaje.
El 66% quiere pagar solo por aquello que realmente utiliza
Otra de las tendencias señaladas por Booking.com cuestiona uno de los conceptos más consolidados de la industria turística: el paquete cerrado.
Un 66% de los viajeros preferiría contratar una tarifa que le permitiera eliminar aquellos servicios que sabe que no va a utilizar. Además, el 58% permitiría que su dieta condicionara la elección de alojamiento o destino.
Booking.com lo denomina The All-Exclusive, un juego de palabras con el tradicional all-inclusive.
Para la hotelería, probablemente sea una de las tendencias con aplicaciones más directas. Si esta preferencia se consolida, puede reforzar el desarrollo de tarifas y productos cada vez más modulares: alojamiento por un lado y desayuno, restauración, wellness, aparcamiento, actividades u otros servicios como elementos configurables.
No necesariamente se trata de ofrecer menos, sino de permitir al cliente construir mejor aquello por lo que está dispuesto a pagar.
El 64% dejaría parte de su trabajo en manos de una IA durante las vacaciones
La inteligencia artificial también aparece, aunque en esta ocasión no para planificar el viaje.
Un 64% estaría interesado en que un agente de IA gestionara parte de su trabajo mientras está de vacaciones, mientras que un 43% se sentiría cómodo permitiendo que administrase correos electrónicos y tareas administrativas.
Más llamativo todavía: un 44% utilizaría esa tecnología para ponerse al día de todo lo sucedido durante su ausencia y poder prolongar sus vacaciones un día más.
Booking.com apunta aquí hacia una idea interesante: la inteligencia artificial podría influir en el turismo no solo porque transforme cómo buscamos o reservamos un hotel, sino también porque modifique nuestra capacidad para desconectar y organizar nuestro tiempo libre.
Del turismo paranormal a convertir el avión en parte de las vacaciones
El resto de cifras confirman esa búsqueda de experiencias cada vez más específicas.
El 65% muestra interés por experiencias vinculadas con lo paranormal, mientras que un 48% estaría dispuesto incluso a participar en actividades destinadas a intentar contactar con alguien del «más allá».
En el extremo bastante más terrenal del viaje, el 89% realizaría un vuelo de larga distancia si la aerolínea pudiera ayudarle a llegar descansado al destino. Entre las opciones valoradas aparecen alimentación diseñada para favorecer el sueño, iluminación para reducir el jet lag o incluso zonas tranquilas sin niños.
También aparecen el deporte y las relaciones personales. El 66% de quienes han viajado solos asegura que realizar una actividad física compartida durante un viaje le ha permitido establecer alguna amistad o relación duradera. Y entre las parejas, un 81% considera que alguna actividad realizada durante las vacaciones facilita mantener conversaciones difíciles o más sinceras.
Vistas en conjunto, las nueve tendencias apuntan en una dirección similar: el viaje se fragmenta cada vez más alrededor de motivaciones muy concretas.
¿Y dónde viajaremos? Estos son los nueve destinos que señala Booking.com
Junto con las tendencias, Booking.com ha publicado nueve destinos que considera especialmente relevantes de cara a 2027:
- Reims (Francia)
- Monterey (Estados Unidos)
- Sendai (Japón)
- Rosario (Argentina)
- Puri (India)
- Christchurch (Nueva Zelanda)
- Bratislava (Eslovaquia)
- Goiânia (Brasil)
- Pescara (Italia)
La selección resulta interesante porque evita en buena medida los grandes iconos turísticos y dirige la mirada hacia destinos secundarios o alternativas a lugares mucho más conocidos.
Sendai frente al Japón más congestionado. Bratislava entre Viena y Budapest. Pescara frente a otros destinos italianos con mucha mayor notoriedad internacional. Reims aprovechando Champagne como puerta de entrada a una experiencia cultural y gastronómica más amplia.
Hay aquí otra señal interesante para la gestión de destinos: no siempre es necesario competir siendo el lugar más conocido si se consigue ofrecer una razón suficientemente clara para viajar.
España no aparece entre los destinos destacados para 2027
Y existe una ausencia especialmente interesante desde nuestra perspectiva: ninguno de los nueve destinos seleccionados por Booking.com está en España.
El dato llama la atención teniendo en cuenta el peso de España en el turismo internacional y, además, que los viajeros españoles sí forman parte del estudio: Booking.com encuestó específicamente a 1.013 personas en nuestro país.
Pero conviene interpretar correctamente esta ausencia.
Booking.com no está elaborando un ranking de los destinos con mayor demanda. Para seleccionar estos lugares tomó destinos situados entre los 1.000 más reservados en la plataforma entre enero y junio de 2026, los ordenó posteriormente según su crecimiento interanual y realizó además una selección para mantener cierta distribución geográfica.
Por tanto, que España no aparezca no significa que esté perdiendo demanda.
La metodología favorece precisamente a los destinos que están acelerando. Un destino muy consolidado puede mantener volúmenes enormes de reservas y, sin embargo, no destacar tanto cuando el criterio utilizado es el crecimiento porcentual frente al año anterior.
De hecho, quizá esa sea una de las lecturas más interesantes del ranking.
Mientras algunos destinos trabajan todavía para ser descubiertos, España compite desde una posición de enorme madurez turística. Y eso desplaza el reto: no consiste únicamente en atraer más viajeros, sino en conseguir mejor demanda, mayor dispersión territorial, temporadas más largas y más valor generado por cada visita.
Lo importante para hoteles y destinos no son las tendencias, sino lo que hay detrás
Las predicciones de Booking.com incluyen deliberadamente conceptos llamativos: viajes paranormales, vacaciones para sorprender a nuestros amigos o inteligencia artificial trabajando mientras nosotros descansamos.
Pero detrás de esas etiquetas aparecen comportamientos bastante menos anecdóticos.
Un viajero que quiere decidir según cómo desea sentirse. Que reclama mayor capacidad para configurar lo que compra. Que puede cambiar radicalmente de comportamiento entre un viaje y el siguiente. Y que espera que tecnología y personalización eliminen cada vez más fricción durante todo el proceso.
Para hoteles y destinos, posiblemente esa sea la verdadera predicción para 2027: entender la intención del viajero puede empezar a ser tan importante como saber de dónde viene, cuándo reserva o cuánto está dispuesto a pagar.
Fuente: Booking.com Travel Predictions 2027. Investigación realizada durante julio y agosto de 2026 entre 28.230 viajeros internacionales. Para la selección de destinos, consulta también Trending Destinations 2027.
